Como tengo suerte de tener una matrona a la que adoro he podido hacer mi primera visita por teléfono. Qué paz.
Recuerdo la primera visita con Estrella. 27 años barriga plana y 6 semanas de embarazo, me senté en la sala de espera y desando hablar con más mamás que me contasen, me dijesen... Deseosa de nueva información, receptiva, esponja de imágenes. Mamás con barrigas preciosas que acariciaban tranquilamente. Tenía que limpiar la casa, quitar trastos, comprar cuna, carro, ropa...salí de allí con un pack de rn, revista cajita con una botella de agua mineral, muestras para antiestrías. Tenía mucho que aprender
Mi segunda primera vez fue diferente. Una cómoda con absolutamente todo preparado ordenado y colocado se encontraba precintada en casa de mi suegra en un cuarto que nunca se entra. El carrito y cuna desmontados nunca supe donde estuvieron. Las mamás seguían ilusionadas con sus grandes barrigas, miradas limpias y confiadas que yo ya no tendría jamás. Miedo. Y si se para? Y si no hay latido? Haré entrada únicamente hablando del síndrome del papel higiénico buscando manchas sonrosadas... Todo paralizaba. La revisión estaba bien. Había latido. Respira... Miedo. Me faltaban al menos 34 semanas... Tantas... Cuántas veces desee dormirme durante nueve meses y despertar una vez con mi bebé en brazos
Esta vez he llamado a mi matrona por teléfono. Le he comunicado muy contenta mi positivo y le eh dicho que me encuentro bien. Que ya nos veremos. Pensaba que tenía ese tema superado. En la visita de las 12 semanas he preferido ir sola. Me he encontrado en la misma sala en la que pasé tanto miedo con Terremoto. Alto riesgo. Una mama lloraba como lloraba yo hace 4 años. Estaba nerviosa. El miedo. Me ha invadido. No he podido actuar. He abierto el móvil sin cobertura y me he aislado. He recordado las decenas de visitas que tuve con Terremoto por ser mamá de alto riesgo, visita que me dejaba sin hambre durante el día anterior y que tranquilizaba en el momento. Aún va todo bien... Pero nuestra fecha de no retorno se acercaba más, para mi la semana 41 significaba muerte: fin del sueño.
En la sala de alto riesgo las mamás contaban sus historias, yo siempre callaba, mi historia no tenía esperanza, no tenía final feliz.
Esta vez nos ha atendido una ginecóloga muy amable y comprensiva, conocía mi historia y eso cambia mucho la atención. No me ha cuestionado y me ha dado la opción de seguir el embarazo por alto riesgo o por vía normal. Normal gracias.
Realmente los embarazos después de pérdida son de alto riesgo pero alto riesgo psicológico, precisan un seguimiento especial, un tacto especial, precisan de personal sanitario humano. Eso apenas existe. Quizás deberíamos reclamarlo. Quizás debería haber un protocolo especial que catalogue el embarazo tras (n) pérdidas y personal sanitario que lea las historias antes de que entremos por la puerta.
Os dejo por el momento mis queridas mamás después de n pérdidas
has dicho grandes verdades; una realidad que muchos no quieren reconocer, que les cuesta asumir. empezando por los profesionales sanitarios que, conscientemente o no, ignoran ese primer embarazo, parto, bebé ... solamente les interesa si es para justificar una medicina defensiva; solamente existe si es para presionar.
ResponderEliminaryo tengo tres hijos, tres amores y no concibo ignorar la existencia de uno de ellos por el simple hecho de que no esté aquí entre los vivos. me duele horrores responder a preguntas sobre la familia ya sea en cuestionarios o cara a cara y me indigna que en los sucesivos embarazos no se haya tenido un mínimo de consideración hacia mis necesidades psíquicas y físicas. No digo que me atiendan complaciendo caprichos pero sí que estuviesen mínimamente formados y preparados para tratar a una embarazada que haya perdido un hijo ya sea una pérdida temprana o tardía.
¿es tan difícil empatizar? ¿cómo puede obviarse las necesidades psicológicas de unos padres durante los nueve meses del siguiente embarazo y pretender que vivan el parto de una forma plenamente saludable?
Gracias por decir tan abiertamente lo que sentí durante mi segundo y tercer embarazo: no es cuestión de probar suerte ni tampoco borrar esa primera experiencia ...
...
Felicidades por tu tercer embarazo. Confío en que puedas disfrutar lo más posible del proceso dadas las circunstancias. ¡Ánimo!