He de dar las gracias por la bienvenida que nos habéis dado. Así da gusto seguir divagando!
En serio: ver esta acogida hace que una se plantee la faaaaaalta que hace algo de literatura sobre los embarazos de alta atención como son estos. Gracias!
Quería ayer haber escrito algo pero un dolor de cabeza mortal me dejó fuera de combate.
Hoy tengo ganas de hacer cosas. Mi casa necesita algo de cambio y una mano de pintura ya que la humedad de la costa pasa factura. Así que hoy dedicaré parte a pensar qué y cómo.
En cuanto se despierten marido y terremoto les voy a proponer paseo por la playa. Quizás lo que estoy haciendo es disfrutar.
Disfrutar fue mi asignatura pendiente en embarazo de Terremoto. Qué cantidad de veces me dijeron "Disfruta" y qué cantidad de veces yo pensaba "si tu supieras". Con Estrella no me plantee disfrutar, salía sólo. Con Terremoto me esforcé mucho en hacerlo; hice todo tipo de actividades que fortaleciesen el vínculo con él: yoga, hablarle, nuestra música, me propuse comprar a él y sólo a el cositas para cuando naciese, algo que no tuviese Estrella y que no fuese pensando en Estrella, algo sólo para Terremoto, son cosas que me ayudaron a pasar el momento pero también os digo que no era necesario , hacedlas por vosotras y si no sois capaces de disfrutar no pasa nada, no es necesarios disfrutar como entiende la sociedad la dulce espera... Nuestra espera no es dulce la mitad de las veces. En cambio sí es necesario formarse en el parto, lactancia y crianza. Esos preparativos no los hice con Estrella (obviamos que me hice un curso de asesora de lactancia para él) pero realmente no estaba preparada, cuando la barriga de terremoto era enorme quise y pude devorar libros de parto, crianza, lactancia... Eso SI es preparar la llegada de un bebé y os prometo que fue lo mejor que pude hacer, nos evitamos un montón de problemas, de consultas tontas a pediatra, de agobios... No me hizo falta buscar una buena matrona porque ya la tenía pero sí me informé de quien era buen pediatra en el centro de salud que me correspondía y fiché otra en otro centro por si las moscas y bueno... La verdad es que fuera de las revisiones pediátricas únicamente hemos ido en tres ocasiones en tres años y medio así que considero que formarme como mamá fue una preparación estupenda para mi Terremoto. Ahora recuerdo el agobio que en entraba cuando alguien en decía que disfrutase... Ay amor si tu supieses lo que me cuesta llevar el día a día. Como decía una amiga argentina a la que adoro, con su dulce acento cada vez que estaba angustiada: un día a la vez. Gracias Eli por ese día a la vez.
He de hacer mención especial a una pareja de amigos I y J. Les estaré eternamente agradecida por acogernos los últimos meses, llevarnos a su playa especial y no preguntar nada, sol, mar y meditación. A I le encantan las barrigas y me pedía acariciarla... Que preciosos momentos.... Sol, relax y nadie que me dijese qué tal lo llevaba, cuántos días me faltaban y qué iba a hacer con el parto. Os aseguro que en contacto con la naturaleza, salitre, sol y tranquilidad fueron realmente los meses en los que disfrute en el paraíso, nombre de aquellas rocas con entrada directa al mar. Os aseguro que era la embarazada más morena de la zona! Y así llego el momento del nacimiento que ya os relataré más adelante.
Decir que el título de la entrada es pseudoirónico y habrá más de una entrada dedicada al disfrute, así como os recuerdo que vamos a conseguirlo y que al final acabaremos echando de menos esta etapa.
Por hoy os voy a dejar, es extraño que Terremoto no esté en pie y quiero ver el mar. Una abrazo mis queridas mamás aquellas que lo intentáis día a día
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